La última vida de Simón – 24º Tour de cine francés

Un chico con poderes, sin villanos, ni gente que salvar

Léo Karmann abre debut con La derniére vie de Simon (La última vida de Simón) como su primer largometraje en su carrera. La cinta tiene una trama peculiar; para ponerlo en palabras sencillas: esta sería la película de alguien que tiene poderes de superhéroes, pero que nunca hace cosas heroicas como combatir al mal. 

Simón es un pequeño huérfano quien posee el poder de transformarse físicamente en cualquier persona que haya tocado en su vida. Y cómo dijimos anteriormente, la película no va por el rumbo tradicional a lo que ahora otros títulos nos tienen acostumbrados. El filme nos narra cómo es que este personaje se queda atrapado y limitado por este poder suyo; las decisiones que toma y cómo afectan a terceros.

Donde se siente más floja es en el tono y ritmo que no logra ser parejo a lo largo de la película. Al comienzo pareciera ser un largometraje de una cinta dirigida a un público familiar y más infantil. Luego hay un cambio brusco en la narrativa y entramos a una atmósfera totalmente diferente. Por último, para el tercer acto, la historia vuelve a cambiar el tono y ritmo y se vuelve algo donde se tiene que atrapar algo (sin mencionar ningún spoiler). Puede que esto se deba a la cantidad de mentes que trabajaron en el guión, pues son tres personas quienes lo escribieron: Marie-Sophie Chambon, Sabrina B. Karine y el director Léo Karmann.

Algunos de los puntos medios van en relación con la falta de consistencia del ritmo y tono. Los actores interpretan sus papeles de manera creíble en todos los momentos. Si el personaje está en conflicto, se nota a través de las acciones. La química entre los actores de igual manera funciona bien, especialmente con la de los niños pues genuinamente se ve un tipo de amistad entre ellos. Donde pierden fuerza, es cuando hay estos cambios súbitos de ritmo y tono, pues los actores llegan a cambiar su humor con una facilidad sorprendente.

El aspecto que más brilla la película es en la originalidad de tratar al tema. Se pudo haber desarrollado de una manera muy distinta todo el filme, pero el acercamiento es lo que hace de La última vida de Simón especial. Si llegas a ella esperando algo infantil y sin saber mucho de la sinopsis, te sorprenderás que pasados unos minutos la película se torna triste de golpe.

Considerando que es el primer largometraje del director, el manejo de la cámara es sorprendente. Vemos planos secuencias elaborados, movimientos de cámara que aportan a la narrativa en ciertas escenas y otras tomas con elementos visuales realmente hermosos. Otro elemento a destacar, es el montaje y los efectos especiales del poder de Simón, ya que no parece artificial y en otros momentos se soluciona con efectos prácticos.

Trailer de La última vida de Simón / Tour de cine francés

Conclusión

La vida de Simón es una película cuya originalidad es el mejor atributo pero que tristemente sucumbe ante un ritmo mal logrado y decisiones en el guión que pareciera que estás viendo en momentos cosas que ya has visto en otros lugares. Les vendrán a la mente otros largometrajes como E.T (Spielberg, 1982) y The Thing (Carpenter, 1982), pero nada similar a un proyecto de Marvel. El filme está repleto de emociones que te podrán poner desde feliz hasta levemente disturbado. 

Sobre el autor

Ficha Técnica

  • Título original: La dernière vie de Simon
  • Dirección: Léo Karmann
  • Guion: Léo Karmann, Sabrina B. Karine y Marie-Sophie Chambon
  • Reparto: Benjamin Voisin, Camille Claris, Martin Karmann
  • Fotografía: Julien Poupard
  • Duración: 103 min.
  • Pais: Francia

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