El club de los idealistas

El idealismo de un nuevo género

El club de los idealistas nos presenta a un grupo de viejos amigos universitarios que, después de mucho tiempo sin verse, se reúnen en la futura casa donde prometieron pasar sus años de vejez, mientras descubrimos cómo la vida les ha cobrado factura para que tengan tantos conflictos en sus vidas y sueños personales llenos de frustración.

Lo más apreciable de la cinta, es el esfuerzo que hace el director y guionista Marcelo Tobar por ofrecernos una propuesta visualmente diferente a lo que nos tiene acostumbrada la taquilla mexicana (con tantas locaciones que se asemejan más a sets de televisión) y con un guion que abarca temas desde una construcción más compleja de los personajes que no necesariamente llegan a ser sumamente trágicos.

El balance es el adecuado, y también lo consigue gracias a este grupo de siete amigos conformados por rostros reconocidos por las telenovelas mexicanas, que dan el sentido generacional que buscaba mostrar el director: Yolanda Ventura (Parchís), Nailea Norvind (Quinceañera) y Tiaré Scanda (Muchachitas); hasta Andrés Palacios (Amor en custodia) y Juan Pablo Medina (La Casa de las Flores).

Desde el principio, el espacio donde se cuenta la historia, una casa muy fifí de Valle de Bravo cargada de una vigorizante luz natural y rodeada de la embriagadora naturaleza nos da una pista de la dirección que busca tomar la narrativa: esta casa más que el final de su historia es el comienzo para que se conozcan ahora desde su supuesta madurez adquirida por la edad.

Esto porque en la historia, después de los tragos y los bailes con los hits de los noventas, llega el momento de enfrentarse consigo mismos y darse cuenta que cada uno carga con sus propios demonios, más humanos que sobrenaturales: Tristana (Claudia Ramírez), la psicóloga solitaria a dos pasos de convertirse en alcohólica; Susana (Tiaré Scanda), la traductora solterona que busca el amor por internet; Elena (Yolanda Ventura) la española liberal con problemas matrimoniales; Orlando (Andrés Palacios) el exitoso empresario divorciado; Abigail (Nailea Norvind) la ex investigadora convertida en lectora del tarot; Omar (Tomás Rojas) el esposo macho de Abigail chapado a la antigua y el dueño de la casa, Aranas (Juan Pablo Medina) el hippie del grupo que sufre en silencio por la partida de su esposa Paulina (Daniela Schmidt).

Siendo esta producción mexicana la invitación formal para el regreso de las audiencias mexicanas a los cines después de cinco meses de confinamiento derivado de la contingencia sanitaria, este también es un esfuerzo del director y los actores por incentivar la asistencia del público a las salas del cine y cuidar de la industria cinematográfica.

Trailer de El club de los idealistas / Cinépolis Distribución

Conclusión

Si bien El club de los idealistas ofrece una voz revitalizante con el humanismo de sus personajes, sus únicos desperfectos son lo extenso que se vuelve la llegada del conflicto principal y el personaje del hijo de Aranas, Lorenzo, en donde sus diálogos filosóficos se perciben muy fuera de lugar para un niño de su edad.

Solo queda subrayar el punto medio al que consigue llegar la cinta, diferenciándose puntualmente de las comedias románticas y tragedias modernas del cine mexicano abriendo la posibilidad a un nuevo género inexplorado en la cinematografía mexicana: el slice of life.

Sobre el autor

Ficha Técnica

  • Director: Marcelo Tobar
  • Guion: Marcelo Tobar, basado en una idea original de Elsa Reyes y Marcelo Tobar
  • Elenco: Tiaré Scanda, Claudia Ramírez, Giselle Kuri, Nailea Norvind, Yolanda Ventura, Daniela Schmidt, Juan Pablo Medina, Andrés Palacios, Víctor González y Tomás Rojas

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