El baile de los 41

Un hecho histórico con ecos presentes

Hace casi 119 años, en la noche del 18 de noviembre de 1901, la historia de México vivió uno de los episodios más polémicos y oscuros dentro del Porfiriato, mandato que se jactaba de ser ultra conservador y no dudaba en oprimir a quienes iban en su contra. 

Ese hecho que, a la fecha, sigue siendo una sombra que se ha ido olvidando en la memoria histórica del país es «El Baile de los 41», donde una redada en una casa de la Colonia Tabacalera llevó a la detención de 41 hombres homosexuales, algunos incluso vestidos de mujer y de altas esferas de poder, violando todos sus derechos ante un claro abuso de poder por parte del régimen de Díaz. 

David Pablos, director mexicano, decide tomar este relato para demostrar que, tristemente, un siglo después de lo sucedido el panorama en cuanto a la homosexualidad y otros temas sociales de importancia siguen siendo similares a los de hace un siglo en el país, en su filme de época que clausuró la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Morelia, El Baile de los 41.

Este número es de suma trascendencia en México de maneras tanto de orgullo como de discriminación. Podemos ver bares o antros gay que usan ese número en sus títulos y les representa una voz, un grito, una queja ante un sistema que no los deja ser quien son. Para otros, el famoso 41 significa un tabú de edad donde se dice que al llegar a ese punto, te vuelves ‘maricón’. 

Pablos toma al Baile como un hecho donde detona un triángulo amoroso que involucra a Amada Díaz (Mabel Cadena), su esposo y nuero de Don Porfirio, Ignacio de la Torre (Alfonso Herrera) y un abogado homosexual enamorado de él, Evaristo (Emiliano Zurita) como una guía para mostrar los problemas de una sociedad donde el estigma de las apariencia y el deber ser pesaba sobre la verdadera identidad de cada uno. 

El realizador dramatiza este relato histórico para poner el dedo en la llaga y mostrar abiertamente cómo estos problemas de representación, de homofobia, transfobia, misoginia, entre otros temas de interés social tan actuales, son algo que resulta una verdad muy incómoda que nos viene persiguiendo desde un pasado que queremos olvidar, evitando una visibilidad de estos problemas. 

La realización cuenta con un detalle tremendo en su producción, haciendo que esta cinta de época brille estilísticamente gracias a una fotografía que juega con los colores patrios de repente, así como un diseño de arte y vestuario impecables y una musicalización que nos transporta a esas épocas de gran glamour y gloria para los poderosos en el Porfiriato. 

Por otra parte, esta belleza de época contrasta con el relato de este trío de personajes que intenta ser y tener lo que quieren pero por diversas situaciones no pueden obtenerlo, mostrando así un lado más intimista y dramático que histórico en el relato, causando una química muy peculiar entre Cadena, Herrera y Zurita, enfocándose en esas relaciones rotas y las consecuencias de cada uno de sus actos, llevándonos poco a poco hacia esa fatídica noche de 1901 donde todo cambiará para ellos. 

Las actuaciones de Herrera y Zurita son buenas pero es Mabel Cadena quien se lleva las palmas. Siendo la única mujer dentro de los roles protagónicos, nos muestra a una Amada digna, fuerte, que quiere alzar la voz en un mundo de machos, de hombres y de apariencias y que busca cumplir la misión de vida a la que fue enseñada, dándole una gama intensa a este lío. 

Pero sin duda lo más interesante es el guion y la historia misma, una que más allá de caer un poco en el melodrama romántico, se atreve a poner y mostrar los temas sobre la mesa de una importancia social como pocos filmes se arriesgan a hacerlo en el panorama del cine mexicano actual. Pablos usa esa intimidad de los personajes para explotar estos temas, esa libertad que sigue sin existir acerca de cómo eres y que tristemente, a más de un siglo de lo ocurrido, sigue siendo causal de prejuicio, temor y discriminación. 

Es éste el verdadero valor de El Baile de los 41, darle una visibilidad a todas luces de reflexión a un tema que en México y en algunas partes del mundo, sigue siendo tabú de alguna forma, que sigue provocando censura y reprobación por parte de los sistemas, que sigue generando una persecución injusta y actos de violencia en tiempos donde estas voces no deberían ser silenciadas sino escuchadas, puestas en alto y sin temer a esconderse del público. 

Trailer oficial de El baile de los 41 / Cinépolis Distribución

Conclusión

David Pablos entrega un filme de una muy buena manufactura que nos hace ver de frente una o más problemáticas sociales alejándose del panfleto o la inclusión forzada, mostrando la esencia de lo que fue este acto de represión e injusticia y las consecuencias que ello puede tener en un aspecto más íntimo, más personal. Por ello, El Baile de los 41 se convierte en un filme arriesgado y necesario para los tiempos presentes, mismos donde la historia que no conocemos nos hace eco, esta vez para causar una reflexión y poder dar un paso hacia adelante, alejándonos del odio. 

Ficha Técnica

  • Director: David Pablos
  • Guion: Monika Revilla
  • Elenco: Alfonso Herrera, Emiliano Zurita, Mabel Cadena
  • Fotografía: Carolina Costa
  • Duración: 93 min.
  • País: México
  • Año: 2020

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