Bacurau: tierra de nadie

Un ejercicio crítico de la realidad

Latinoamérica ha sido una región con marcados contrastes sociales que influenciados por la presencia de EU ha tenido numerosos problemas, situaciones históricas dignas de las más interesantes historias así como críticas a temas como la globalización, desigualdad social, el descontento de los pueblos y la revanchas ante la corrupción de sus dirigentes.

En una época tan convulsa y de desequilibrio, el cine sobre todo de países como Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y Brasil ha ido explorando su realidad así como pasado para trazar una línea cinematográfica fresca, dura y muy llamativa. Películas como La Casa Lobo (2018), El Ángel (2018) y No (2012) han marcado una revolución que sin duda promete mucho en próximos años.

Cine Caníbal

Dentro de esta dinámica llega Bacurau: tierra de nadie, cinta que se muestra como un reflejo del descontento de una gran parte de la comunidad artística y de la población brasileña con el gobierno presidido por Bolsonaro además de las prácticas de intervención estadounidense por la que aboga este régimen a través de un relato de ciencia ficción, gore y realismo mágico actualizado a nuestros días.

Ubicada en un futuro distópico no determinado, Bacurau es un pequeño pueblo olvidado que atraviesa una crisis de liderazgo tras la muerte de la matriarca del lugar y la elección de un alcalde incompetente que no responde a sus necesidades. Pero los problemas no acaban ahí ya que un grupo de estadounidenses llegará para cazar a diestra y siniestra, causando caos que comienza con la muerte de lugareños, la caída de señal en el internet, el disparo a una cisterna con agua, la presencia de extraños motociclistas y un dron-OVNI que pondrá a prueba a sus habitantes y en jaque la existencia de este poblado.

Dirigida de buena manera por Juliano Dornelles y Kleber Mendonça Filho, quien ya había sorprendido con O Som Ao Redor (2013) y Aquarius (2015) ganándose el aplausos en festivales como Cannes o en los mismos Oscar, debido a su manera efectiva de plasmar mediante historias con un equilibrio de elementos tanto de drama, terror, suspenso, gore y ciencia ficción, nuevamente repite esto pero de manera aún más profunda y directa.

Mendonça Filho y Dornelles comienzan con un ritmo contemplativo para irnos empapando de la belleza natural y pueblerina de Bacurau, donde poco a poco nos lleva a las ráfagas de balas, momentos de tensión, de tristeza y de caos que funcionan a las mil maravillas. Así mismo, la cinta es un claro homenaje a películas de Western con una escena que se nutre mucho de los spaghetti, o del cine de Kurozawa, así como de un realismo visto en el cine de la región y retazos de gore muy a la clase B, por lo que resulta en una película para todo tipo de gustos.

Las actuaciones son comprometidas, siendo las del veterano Udo Kier (Suspiria [1977], Nymphomaniac), la promesa del cine brasileño Silvero Pereira (Serra Pelada) y el ascendente Thomas Aquino (Praia do Futuro) las más destacadas y logradas del elenco, consiguiendo transmitir los diversos conflictos que cada uno de sus personajes atraviesan. Por parte de Kier, nos regala un cínico y fuerte líder de los norteamericanos; Pereira hace suyo el papel de Lunga, una especie de líder de pandilla que tras auto exiliarse de su pueblo natal llegará para ayudar a salvarlo; y Aquino como el hombre que lidera al pueblo, mediador y el más preocupado por el mismo.

Las escenas de violencia están bien justificadas y realizadas adecuadamente pese a que algunas muertes no son del todo convincentes, mismo caso con los efectos especiales como el OVNI que no termina de encajar, y el humor negro es efectivo, bien recibido, complementando el tono cruento de la cinta.

La música, en su mayoría en portugués con alguna que otra sorpresa en inglés, esta bien insertada e incluso, la escena de la guitarra donde un lugareño interroga mediante improvisaciones con su instrumento a los motociclistas es inquietante pero divertido.

El ritmo que en ocasiones pasa de lo contemplativo a lo dinámico esta bien alternado llegando a preocupar al espectador, llenarlo de rabia, impotencia y satisfacción, aunque por lapsos hay un tanto de quietud que puede parecer tedioso a quién no este acostumbrado a este tipo de películas.

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La fotografía ofrece tomas y fotogramas que son destacados, bellas estampas que gracias a un correcto manejo de la iluminación ayuda a que la película sea aún más interesante.

Uno de los poco problemas con Bacurau: tierra de nadie es quizá que ciertos personajes realizan acciones inesperadas pero sin tanta congruencia respecto al momento en que nos los presentaron. Eso sí, el clímax de la película pese que esta marcado por lo anterior es una delicia cinematográfica ni que decir de dos escenas que dan inicio al último tramo de la misma con la marcada línea crítica ya mencionada contra la intervención estadounidense y de la gestión actual del país amazónico.

Por último, el contenido simbólico de este largometraje es rico, no solo por generar un cuestionamiento con el gobierno de Bolsonaro sino que toca la sensible desigualdad entre los pueblos del norte de Brasil (los más atrasados del país), la cuestión LGBT y la defensa de la identidad, así como el respeto a las diferencias, criticando un racismo y poca empatía no solo por parte de extranjeros (involucrando una escena genial donde los blancos, los «gringos» determinan que el blanco latino es inferior a ellos) sino dentro de los mismos connacionales (reproche de los extranjeros para con el trato de los motociclistas, brasileños también, para con sus compatriotas) y por supuesto, una alegoría a las drogas que siguen siendo un tabú en sociedades «más desarrollados».

Trailer oficial de Bacurau: tierra de nadie / Cine Caníbal

Conclusión

Bacurau: tierra de nadie es una cinta interesante que ayuda a realizar un ejercicio crítico de la realidad que vive nuestro continente así como de un arriesgado pero efectivo experimento cinematográfico con historias interesantes así como un rico contenido simbólico.

Sobre el autor

Ficha Tecnica

  • Título original: Bacurau
  • Director: Kleber Mendonça Filho y Juliano Dornelles
  • Guion: Kleber Mendonça Filho y Juliano Dornelles
  • Elenco: Udo Kier, Silvero Pereira y Thomas Aquino
  • País: Brasil
  • Duración: 131 min.
  • Año: 2019

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