Candyman – Reseña

Una deslucida reinvención del clásico

Con reboots, secuelas y reinvenciones que colman las salas de cine, las películas de culto han sido la base para crear proyectos que muchas veces quedan como un llamado a la nostalgia con calidad técnica pero que fallan en encontrar su tono.

A casi 20 años de su llegada, el clásico Candyman encuentra en la directora Nia Dacosta y en el productor Jordan Peele una continuación, a la vez también una actualización que, aunque de buena hechura en lo técnico con marcados guiños al original, pierde toda la mística del villano en un mensaje recurrente referente a la opresión hacia lo afroamericano.

Desde tiempos inmemoriales, los proyectos residenciales del barrio de Cabrini Green en Chicago se han visto amenazados por la historia de un supuesto asesino en serie con un gancho por mano al que se invoca fácilmente repitiendo su nombre cinco veces frente a un espejo. Hoy, una década después de que la última torre de Cabrini fuese derruída, el artista visual Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen) y su novia Brianna Cartwright (Teyonah Parris), se mudan a un apartamento de lujo de un barrio ahora irreconocible, repleto de millennials y de personas que, por lo general, desconocen su oscuro pasado.

Después de un debut recibido de manera mixta con Little Woods, DaCosta ofrece una mejora en cuanto a dirección, generando momentos de alta tensión y shock en escenas gore bien logradas. En su segundo largometraje, la directora aprovecha de buena manera la fotografía de John Guleserian, quien realiza un juego interesante de luz y sombras para conseguir atmósferas efectivas.

Los guiños musicales a Philip Glass por parte de Robert Aiki Aubrey Lowe son acertados, brindando un toque propio de la película de Bernard Rose. Hay que destacar que las transiciones para explicar a manera de juego de sombras la historia de Candyman resultan creativas y efectivas para que los espectadores que no conocen la saga puedan conectar de mejor manera con todo el universo.

Las actuaciones son de buen desempeño, destacando las apariciones de Vanessa Madsen y Tony Todd, actores que han aparecido en las películas anteriores, resultando en un gran guiño para los fans, momentos que van a disfrutar en demasía los fanáticos.

El ritmo es desigual. Hay escenas llenas de dinamismo, violentas y dinámicas con asesinatos creativos y hay secuencias a fuego lento que van ilustrando la decadencia del protagonista con un excelente trabajo de maquillaje. Lo anterior se complementa con un mensaje insistente y un tanto desgastante de opresión afroamericana, pasando de ser una cinta que trata del icónico personaje a un reclamo que combina el humor negro con la violencia gráfica y artistica correspondiente al Black Lives Matter. Esos clichés que tanto se señalan, se repiten en la tónica de la cinta.

Trailer oficial de Candyman / Universal Pictures México

Conclusión

Candyman en su nueva versión, resulta en una agridulce experiencia que no consigue igualar a su cinta de origen y que, al centrarse más en un mensaje social, olvida un tanto al personaje que le da nombre. Si bien, hay una gran labor técnica, guiños interesantes y un latente amor por el género, lo cierto es que termina por ser una película irregular que puede plantar la semilla para una saga que vaya de menos a más, renovando los escenarios y actualizando lo que hizo icónica la cinta de 1992.

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Ficha Técnica

  • Dirección: Nia DaCosta
  • Guion: Jordan Peele & Win Rosenfeld y Nia DaCosta
  • Reparto: Yahya Abdul-Mateen II, Teyonah Parris, Nathan Stewart-Jarrett
  • Duración: 91 min.
  • País: Canadá / EUA
  • Año: 2021