La Fiera y la Fiesta

Una historia que junta la violencia y la festividad del quehacer fílmico

Hay una frase que dicta “la vida imita al arte”, dicho enunciado intenta manifestar una postura filosófica en donde, aparentemente, lo que presenciamos en la vida y la naturaleza no está ahí por casualidad, sino que las cosas que contemplamos de nuestro día a día están ahí gracias al trabajo de los artistas en todas sus ramas y especialidades. Con el paso del tiempo, la frase cada vez se usa más, al punto de perder su significado original e incluso cayendo en el discurso cliché. Sin embargo, la historia que se desenvuelve en La Fiera y la Fiesta resulta una representación acertada de aquellos momentos en los que la vida irremediablemente imita al arte.

La más reciente película de Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas nos presenta a Vera (Geraldine Chaplin), una actriz de cine ya muy entrada en años, que viaja a la República Dominicana para dirigir y estelarizar lo que será su despedida del séptimo arte: una cinta basada en un guión inconcluso por su difunto amigo, el cineasta Jean-Louis Jorge. Durante su estancia en la República Dominicana, Vera irá atravesando por una purificación de las emociones que por tanto tiempo ha tenido almacenadas en su corazón, enfrentándose a asuntos sin resolver de su pasado y cómo estos impactan en su vida, tanto en el ámbito laboral y artístico como en el personal.

Aunque no hay una regla específica para ser creador o creadora en el mundo de las bellas artes, invariablemente un elemento que debe impulsar a la obra artística en cuestión es el afecto, y es precisamente el afecto lo que impulsó a la creación de La Fiera y la Fiesta, ya que Laura Amelia Guzmán, co-directora de la cinta, es familiar de Jean-Louis Jorge. Entonces, La Fiera y la Fiesta es una declaración de respeto a un familiar cuya labor dentro de las artes cinematográficas resultó de gran trascendencia para la historia del cine latinoamericano, más específicamente el cine dominicano. Esta motivación surgida desde el amor y la lealtad se transfiere al personaje de Vera, pues se encomienda a la tarea de terminar el guión de Jean-Louis por su compromiso al mundo del entretenimiento, así como su lealtad por el difunto director.

Otro punto fuerte de La Fiera y la Fiesta es la atmósfera que transmite, desde la dirección de fotografía ejecutada por Israel Cárdenas hasta la musicalización de fondo hecha por Leandro de Loredo. La fotografía, si bien no es nada que no se haya visto antes, se lleva a cabo de manera impecable, en el que cada paisaje podría ser una fotografía independiente. La música, en el otro aspecto, deja al espectador inmerso en un mundo onírico y simultáneamente melancólico, dos elementos que coinciden con la actuación de Geraldine Chaplin, cuyo personaje principal siempre se ve ausente de la realidad y al mismo tiempo atormentada por causas que el espectador puede intuir, pero nunca se le comunican de manera tan clara o explícita.

El último valor agregado de esta cinta es que nos pone en contexto de todo el esfuerzo que implica hacer una adaptación fílmica, no sólo en los insumos de producción, sino también en el desgaste físico, emocional, y las diferencias tanto creativas como artísticas detrás de la realización de cada película.

No obstante, no todo sobre La Fiera y la Fiesta es perfecto, aunque las observaciones son mínimas. La única desventaja de la película es que no acerca a las audiencias desconocedores de la obra de Jean-Louis Jorge a su legado fílmico, pues no hay más rasgos identitarios del director de cine más allá de que fue natural de República Dominicana y su actual estado de difunto. Tal vez este juicio no coincida con quienes sí fueron cercanos a los tres títulos del dominicano, en los que se registran Cuando un amor se va, Mélodrame y La serpiente de la luna de los piratas.

Trailer oficial de La Fiera y la Fiesta / PIANO

Conclusión

La Fiera y la Fiesta resulta en un cine latinoamericano propositivo, bien hecho, y que se diferencia del exceso de ofertas de comedias románticas que tanto abundan. Es una cinta que no teme ser extravagante en su personaje principal y simultáneamente frívola por la manera en la que está narrada visual y sonoramente.

Ficha Técnica

  • Dirección: Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas
  • Guion: Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas
  • Reparto: Geraldine Chaplin, Udo Kier, y Luis Ospina
  • País: Republica Dominicana – Argentina – México
  • Duración: 90 min.
  • Año: 2019