Carnívoras

Cuando las hermanas se desencuentran.

Las relaciones en familia no siempre resultan tan buenas como uno pensaría. Las peleas, las envidias, los celos, son parte de ese lado oscuro que el núcleo social por excelencia tiene y que nos cuesta trabajo encarar. Pero para eso existe la magia del cine.

Tal vez uno de los casos más comunes de las diferencias familiares, aparte del de padre y madre, sea el de los hermanos, ese vínculo que nos acerca y aleja a la vez, que crea diferencias pero también puntos empáticos o simplemente detona en favoritismos y sus consecuencias tanto dentro como fuera de ese núcleo llamado familia.

Este tipo de problemas han sido abarcados con diferentes enfoques, ya sea drama bélico/romántico (Brodre, Bier, 2004 y su remake Entre Hermanos, Sheridan, 2010), así como una enloquecida fábula de suspenso y terror coreana (Los Poseídos, Kim Ji-Woon, 2003), dramas multipremiados de reencuentros filiales (Rain Man, Levinson, 88) o comedias tremendamente absurdas (Hermanastros, McKay, 2008).

Entre todos estos posibles contextos, llega la ópera prima de los hermanos belgas, Jeremie y Yanick Renier, actores que por primera vez experimentan el estar detrás de cámaras, para contarnos un relato de dos hermanas con las mismas aspiraciones pero con diferentes caminos que se reencuentran después de cierto tiempo para enfrentar sus peores facetas y sacar lo peor de ellas.

Así, en Carnívoras seguimos a Mona y Samia, hermanas distanciadas que, en el proceso de la cinta, se reencuentran y enfrentan problemas. Mona tiene aspiraciones grandes, quiere ser actriz, tener una familia y ser feliz, pero vive en un estado contrario a lo que desea. No así Samia, que es una actriz reconocida, esta casada y tiene un hijo con un músico atractivo, una chica que parece tener todo pero se siente vacía.

Algo que debe de aplaudirse es, justamente, el papel de Leila Bekhti, quien interpreta a Mona, a quien acompañamos, al principio, en un ambiente un tanto histérico, tenso, encapsulado, donde ella se mantiene detrás de todo, casi invisible ante lo que vive su hermana Samia, situación que evoluciona hasta que ella tiene un desarrollo al pasar de ser una sombra, alguien detrás de la acción, con aspiraciones a ser lo que su hermana es, hasta llegar a ser el centro de atención y todo lo bueno o malo que se deriva de ello.

La primera parte de la cinta nos mete de lleno en este ambiente donde poco a poco se observa la actitud de Mona ante Samia, problemática que en el segundo acto se desarrolla de una manera más lenta hasta llegar al acto final y el clímax que detona todo lo desarrollado en el relato, uno que termina más en la linea de un thriller de venganza.

Este encuentro/desencuentro resulta tenso e interesante, cual thriller psicológico, pero adolece un poco en su ritmo y se vuelve un tanto predecible hacia el desenlace. Sin embargo, el desarrollo de esa tensión, de esos problemas, complejos, envidias y celos es lo que más enriquece la película.

Co-producida por los hermanos Jean Pierre y Luc Dardenne, Carnívoras resulta ser un producto que tiene problemas en su ejecución pero que tiene méritos en la deconstrucción tensa y misteriosa de dos hermanas, la que quería ser y nunca fue y la que nunca pensó serlo pero llegó al éxito. Esa de construcción, ambientada como buen thriller acerca de los lazos filiales, es lo que da mayor interés a la cinta de los Renier, dejándonos ver lo frío y duro que puede ser una relación entre hermanos.

Sobre el autor

Ficha Técnica

  • Directores: Jérémie Rénier y Yannick Renier.
  • Guionistas: Jérémie Rénier, Yannick Renier, Agnès de Sacy, y Bulle Decarpentries.
  • Elenco: Leïla Bekhti y Zita Hanrot

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