Juana de arco

La leyenda a través de los ojos de Dumont

Hace un par de años, el siempre polémico director francés Bruno Dumont decidió comenzar a contar la historia de Juana de Arco basándose libremente en el texto de Charles Peguy acerca de esta heroína convertida en santa pero de una manera muy diferente a la que habíamos visto en pantalla con Jeanette, l’enfance de Jeanne d’Arc (2017). 

Tomando los versos de Peguy, filósofo y poeta francés, Dumont realizó la mirada hacia la infancia de esta joven francesa con un peculiar estilo musical que raya casi en un performance bastante extraño donde veíamos a monjas y niños por igual cantar y bailar temas que nos intentaban mostrar su infancia y la marca que deja en ella, mostrando los inicios de esta figura histórica obteniendo resultados mixtos entre los espectadores. 

Dos años después, el realizador regresa para cerrar su díptico acerca de esta santa con Juana de Arco (Jeanne, 2019), donde nos muestra partes clave de la consagración como salvadora de Francia al recuperar París ante los ingleses y su posterior juicio por herejía debido a intereses que no convenían a los poderosos. 

Dejando de lado el excesivo uso de números musicales que explotó en demasía en la primera parte, el director esta vez se inclina hacia lo teatral, donde los diálogos largos y las escenas de conversaciones se vuelven la guía del relato más allá de las canciones (que sí las hay), enfocándose en estos puntos álgidos de victoria y decadencia de una heroína a la que su propio Rey le dio la espalda y la condenó al fuego. 

En el rol principal repite la joven Lise Leplat Prudhomme como Juana, quien se muestra diferente a lo que vimos en la primera entrega, siendo esta vez estoica, callada, siguiendo lo que es la palabra de Dios que la ha elegido para liderar las huestes del ejército Francés, manteniéndose firme en sus convicciones hasta el final sin ser el centro de atención del filme. 

Alrededor de ella vemos las pláticas, los intereses de por medio, los miedos de los religiosos y las figuras frágiles de poder que dudan de ella pero la siguen hasta darle la puñalada final cuando es capturada. Es esta dinámica la que predomina en la cinta durante dos horas, donde las conversaciones, intrigas y dilemas religioso/políticos llenan la pantalla en la culminación del relato. 

El cine de Dumont suele ser diferente al dividir al espectador y Juana de Arco no es la excepción. Si bien se aleja de lo experimental y hasta fallido de la anterior parte, esta vez se inclina por algo más convencional que dota de cierta intencionalidad a los largos discursos. Sin embargo, esto provoca que el ritmo del filme sea un tanto cansino y repetitivo en sus poco más de dos horas de duración. 

En el aspecto técnico, destaca de nuevo los sets, los vestuarios de época y la visión particular que el realizador le da a Juana de Arco alejándola de la parafernalia y la espectacularidad de otras versiones como la de Besson (Juana de Arco, 1999) o al intimismo de la clásica visión de Carl Theodor Dreyer (La Pasión de Juana de Arco, 1928), dándole una autenticidad al proyecto que no siempre conecta de la mejor forma con el espectador. 

Trailer oficial de Juana de Arco / Interior XIII

Conclusión

Esta culminación del relato de Juana de Arco se convierte en un experimento visual/artístico dispar, incluso diferenciándose de la primera parte del relato, haciendo de este un cierre a un díptico a todas luces experimental que se une a las demás visiones que hemos visto de la heroína francesa, entregando algo que puede gustarle a los seguidores más acostumbrados al estilo de Dumont aunque no los deje muy convencidos por la falta de riesgo en el mismo. 

Sobre el autor

Ficha Técnica

  • Título original: Jeanne
  • Dirección: Bruno Dumont
  • Guion: Bruno Dumont. Basado en la obra de Charles Peguy.
  • Reparto: Lise Leplat Prudhomme, Annick Lavieville, Justine Herbez
  • Fotografía: David Chambille
  • Duración: 138 min.
  • País: Francia
  • Año: 2019

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